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Rectificaciones de la Tierra

Por Bob Chapman

 

Desde los tiempos en que el hombre se graduó de seguir los rebaños a una forma rudimentaria de agricultura, ha buscado mejorar su preciosa tierra, el elemento vital de su existencia.

Insatisfecho con tierras que eran demasiado pesadas para trabajarlas a inicios de la primavera, o tan arenosas que escasamente retenían el agua, el hombre aprendió a añadir ingredientes a la tierra para aumentar su practicabilidad, retener el agua insuficiente o aumentar la cosecha. Lo más probable es que los primeros abonos fueron estiércol de animales, seguidos por residuos de cosechas. Con su limitado conocimiento acerca de las tierras y los abonos los agricultores fueron capaces de hacer crecer las cosechas que alimentaban a la familia. A veces, como resultado, había alimentos adicionales que podían ser cambiados por otros artículos que necesitaban.

El abono es necesario

El abono es esencial para el bienestar de nuestras tierras. Se agrega porque afloja la tierra, evita la compactación, añade el nitrógeno que se necesita, retiene el agua y permite que el aire penetre a la zona de la raíz de las plantas. Hay muchos tipos en el mercado, orgánicos e inorgánicos. A continuación hay una lista de los abonos de uso más común, así como de sus ventajas y desventajas.

Estiércol animal

Los jardineros modernos pueden comprar bolsas de estiércol de res. A veces pueden incluso encontrar una fuente local estiércol. El estiércol, añejado adecuadamente, hace un trabajo maravilloso agregando humus y nitrógeno a la tierra. El humus, derivado de la materia orgánica descompuesta, cubre las partículas de tierra, ayudándolas a retener el agua y evitando que se peguen entre sí. Aunque tiene bajo contenido de nitrógeno (el promedio es de alrededor del 2%), el abono mantendrá el crecimiento de las plantas, pero no siempre a una tasa óptima.

A menos que se añeje durante varios años, el estiércol puede crear problemas al jardinero. El estiércol fresco tiene un alto contenido de sales tóxicas, lo que retarda el crecimiento y se pueden acumular en la tierra. El exceso de sal se debe lixiviar debajo de la zona de la raíz. Por lo general, las lluvias de invierno extraen estas sales por lixiviación, pero si no hay lluvia suficiente, pudiera ser necesario anegar. El estiércol fresco con frecuencia contiene semillas de mala hierba sin digerir. Usted pudiera estar trayendo malas hierbas extrañas al jardín. Es posible que el estiércol añadido a la tierra sea lo suficientemente "caliente" como para dañar los sistemas de raíces de las plantas.

Abono de hongo

Los hongos se cultivan comercialmente en muchas áreas del país. Por lo general se cultivan en una mezcla que incluye paja y estiércol de caballo. El abono de hongo (que no es un verdadero abono) tiene un color agradable, es relativamente barato y puede estar disponible en bolsas o a granel. Es un abono de larga duración, ya que a la paja le lleva mucho tiempo descomponerse en la tierra. Aunque el proceso de cultivar hongos utiliza algunos nutrientes, todavía quedan algunos en el estiércol. Al añadir nitrógeno a la tierra cuando se usa abono de hongo, se evitará que las plantas mueran de hambre hasta que los microorganismos puedan convertir el estiércol en nutrientes.

Los jardineros deberán tener cuidado al usar estiércol relativamente fresco con su alto contenido de sal. Añadir sal a la tierra no es lo mejor para la tierra que está tratando de mejorar. Con frecuencia es difícil lixiviarla de la tierra. El estiércol de caballo puede tener un gran número de semillas de mala hierba, dependiendo del tipo de alimento que se le dio al animal.

Turba

Esta tierra abonada es parcialmente turba de musgo esfagnáceo descompuesta. Se cosecha en el noreste y Canadá y se vende en fardos comprimidos. La turba es usada ampliamente por los agricultores comerciales de plantas que prefieren los ácidos como las azaleas. También es un ingrediente principal en muchas mezclas de tierras sintéticas. La turba, cuando está húmeda, retiene grandes cantidades de agua. Cuando está seca, la turba vierte agua. La turba se descompone parcialmente, pero requiere muchos años para su descomposición completa por las bacterias. Se usa comúnmente para aflojar tierras pesadas. Es más costosa que otros abonos disponibles más localmente. Pocos jardineros compran suficiente como para que haga un trabajo adecuado como abono.

Abono hecho en casa

El abono, en su forma terminada, es una sustancia blanda, desmenuzable, negra o pardusca resultante de la descomposición de material orgánico. Los recortes de césped, desechos del patio y sobras de la cocina se colocan en recipientes y los microorganismos digieren y descomponen los materiales. El proceso lleva tiempo, esfuerzo y espacio. Hacer abono requiere una cierta cantidad de los tipos correctos de materiales, humedad y aire. La pila de abono se debe voltear regularmente. Las pilas de abono pasan por tres etapas de descomposición, cada una con su propio conjunto de microorganismos, antes de obtener el producto final. El grado de descomposición en cada nivel es determinado por la cantidad de humedad, aire y calor. Alcanzar la etapa tercera y final de descomposición es el objetivo de todo fabricante de abono.

El abono tiene un valor limitado como fuente de nutrientes, pero gran valor como una mejora orgánica de la tierra. El abono que ha pasado por las tres etapas de descomposición se ofrece en muy raras ocasiones en el mercado. Es posible que en el futuro se pueda ofrecer abono producido comercialmente como parte de los programas de reciclaje utilizados en la actualidad por muchos municipios.

Abonos inorgánicos o físicos

Estos abonos son extraídos de minas, después son alterados, y son útiles en situaciones especiales. Debido a que no constituyen alimentos para las bacterias, no se pueden considerar como sustitutos de los abonos orgánicos. Los abonos físicos son la perlita, la pumita o piedra pómez y la vermiculita.

La perlita y la pumita tienen excelentes capacidades para retener la humedad. Retienen el agua como una esponja, pero tienen textura de roca.

La vermiculita es de textura blanda, mica expandida que puede absorber los nutrientes y el agua.

Estos abonos físicos mejoran la textura de las tierras pesadas. Aumentan en gran medida la capacidad para retener humedad de las tierras arenosas. El alto costo de estos productos limita, por lo general, su uso a la siembra en macetas y a la propagación de las plantas. Los abonos inorgánicos incluyen la cal y el yeso. Ambos aflojarán las tierras de base de arcilla pero se usan con más frecuencia para modificar la acidez o alcalinidad de la tierra. En las áreas de mucha lluvia, estos materiales se usan como suplementos nutricionales.

 

 

Bob Chapman es un jardinero y contratista de diseño de jardines muy conocido. Actualmente en retiro, Bob ocupa su tiempo colaborando como escritor independiente con numerosos artículos y columnas sobre jardinería, y es muy solicitado como conferencista y asesor de horticultura.

Desde 1987, Bob ha sido columnista regular del San Jose Mercury News. Además sus escritos aparecen en el San Diego Tribune, Sacramento Bee, Fresno Bee y en el Grupo de Periódicos del Times. Él fue el ganador en 1991 del Premio Quill and Trowell de la Garden Writers Association of America, por el mejor artículo sobre jardinería publicado en un periódico en América del Norte.

Bob se especializó en Horticultura Ornamental en Cal-Poly, San Luis Obispo. También ha servido como integrante de la Professional Gardeners Association.

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