
10 Preguntas Frecuentes sobre Problemas del Jardín
por Bob Chapman
Tras 55 años de experiencia como jardinero profesional, de escribir sobre jardines y de escribir para la columna de un periódico metropolitano en la que se responden preguntas sobre jardines, se llega a advertir la repetición de ciertos problemas de jardinería o preguntas frecuentes. He aquí una muestra de aquellos que recuerdo. Leer sobre estos temas puede ayudarle a encontrar la solución a algunos problemas que usted puede haber tenido en su jardín. Puede descargar este artículo y conservarlo, en caso de que de repente tenga algún problema en su jardín.
1. Plantas de chayote atacadas por la mosquita blanca
La mosca blanca puede ocasionar mucho daño a las hojas de las plantas de chayote. Se esconde debajo de las hojas, fuera del alcance de los depredadores y los seres humanos, hasta que la población crece de tal manera que se ve volar a las moscas adultas. Es difícil exterminar la mosca blanca. En una de las etapas de su ciclo vital ésta es inmune a CUALQUIER insecticida. Se pueden exterminar los huevos y las pupas, pero los insecticidas no matan las ninfas que salen de los huevos. Las moscas adultas no se alimentan. Son atraídas por el papel amarillo pegajoso que se comercializa con este fin. Muchos condados, en cooperación con el estado, han comprado e introducido una pequeña avispa (del tamaño de la cabeza de un alfiler) que pone huevos dentro de los huevos de la mosca blanca, y así la elimina. Verifique con el representante de la Extensión Cooperativa de la Universidad de su área para ver si ya han introducido las avispas. Si es así, NO fumigue, ya que eliminará las avispas, que son lo único que controla la mosca blanca.
2. Setas que aparecen repentinamente en la grama
Las setas crecen en casi cualquier lugar y en toda época del año, pero son más visibles en la grama durante la primavera y el otoño. La seta propiamente dicha es el cuerpo visible de filamentos subterráneos de hongo. Cumple la función de liberar millones de esporas en el aire para que éste las arrastre hasta que terminen en un lugar adecuado para su crecimiento, y así propaguen la especie. Algunas de las miles de variedades son comestibles, algunas son muy venenosas para los seres humanos, y otras atacan plantas susceptibles a ellas. No se puede eliminar la parte subterránea, pero se pueden derribar con el revés de un rastrillo de acero. Pronto se desintegran o son comidas por babosas y caracoles.
3. El moho negro en las hojas de los cítricos
El residuo negro que se halla en las hojas y frutos es el moho negro común. Es ocasionado por un hongo que crece en el material dulce que los insectos succionadores como los áfidos, las cochinillas harinosas, las escamas y las moscas blancas dejan en las plantas. Estos insectos no pueden digerir toda la azúcar de la savia que succionan de las hojas y secretan el excedente como "rocío" que cae sobre las hojas y las frutas que hay debajo. Un hongo tiznado (fumagina) crece en ese rocío. Es antiestético pero inofensivo, ya que no ataca las hojas ni la fruta. Puede hacer que las hojas empalidezcan al obstruir el paso de la luz y al evitar que la hoja produzca alimento.
Las lluvias generalmente limpian la fumagina. No hay modo de quitar la decoloración de las hojas, pero las frutas pueden limpiarse al ser recogidas.
Evite que las hormigas ataquen los árboles. Éstas protegen a los insectos succionadores de savia como las escamas, las cochinillas harinosas y los áfidos ante los ataques de los depredadores. Utilizan la secreción dulce de estos insectos como alimento.
Evite el acceso de las hormigas a los árboles mediante la aplicación de "Tanglefoot" sobre el tronco, cerca de la base. Las hormigas utilizan cualquier objeto para llegar a las partes más altas del árbol, donde están los insectos. Cualquier rama u hoja que esté en contacto con una cerca, un edificio u otro árbol o arbusto hace las veces de "puente", al permitir que las hormigas crucen al árbol. Pode estas ramas u hojas, y deje un espacio entre ellas y el árbol.
La mayoría de los insectos succionadores son controlados por sus depredadores. Si se mantiene alejadas a las hormigas, se permite que los depredadores hagan su trabajo y a menudo no es necesario fumigar para controlar los insectos succionadores.
4. Lágrimas de Ángel que invaden los jardines
Esta planta invasora de baja altura es difícil de controlar. Estas lágrimas de ángel ni siquiera se inmutan con un herbicida tan potente como Roundup. Finale, otro herbicida eficaz, sí elimina las lágrimas de ángel. Finale puede comprarse por internet en Biconet.com si no está disponible en su localidad.
Para tener en cuenta: Finale destruye toda vegetación que usted desee conservar, por lo tanto al pulverizar debe protegerla contra el rocío, por medio de una barrera de cartón o con madera contrachapada entre las plantas que desee conservar y las lágrimas de ángel. Realice la pulverización por la mañana para evitar que se disperse su rocío.
Una manera económica de eliminar las lágrimas de ángel es con una mezcla de sulfato de amoníaco y agua en una regadera de dos galones y usando una boquilla, para rociar la solución sobre las hojas. El sulfato de amoníaco es una fuente de nitrógeno poco costosa (aproximadamente $3) de rápida acción, y se vende en bolsas de veinte libras.
Remueva con la mano, una palita o una azada las lágrimas de ángel adyacentes a los tallos de las plantas perennes o arbustos resistentes a las heladas. Coloque dos o tres palitas llenas de sulfato de amoníaco en el fondo de una lata regadora con boquilla y sólo agregue agua en una cantidad suficiente como para disolver los cristales. Rocíe la solución sobre las lágrimas de ángel. Todas las hojas que entren en contacto con la solución se disecarán; por lo tanto evite el contacto con el follaje que desea conservar. Si el tiempo es cálido, las lágrimas de ángel se tornarán negras en unas horas. Después de esto, riegue las áreas cubiertas para hacer que el sulfato de amoníaco penetre en el suelo, en el cual se convierte en alimento para las plantas.
Las lágrimas de ángel son bonitas pero tienden a volver a crecer desde el más pequeño vestigio. La erradicación completa lleva tiempo y esfuerzo pero es posible.
5. Pudrición de la punta del tomate
Este trastorno se conoce como pudrición de la punta floral, y puede ocurrir en cualquier etapa del desarrollo de la fruta. Esta enfermedad no es causada por hongos ni por virus. Es un trastorno fisiológico ocasionado por algún cambio repentino en la humedad del suelo, generalmente cuando se seca, en lugar de inundarse. Es más grave cuando los tomates crecen rápidamente con mucha humedad en el suelo y llega un período de tiempo caluroso o la temperatura supera los 90 grados Fahrenheit. A veces, la falta de calcio en el suelo puede provocar esta enfermedad. Si bien el extremo ennegrecido tiene una apariencia extraña, la fruta aún puede comerse. Sencillamente corte el extremo del tomate y disfrute un delicioso sabor.
Cubra el suelo con un mantillo de plástico negro para ayudar a que este se refresque y mantenga la humedad. Para ello, corte una bolsa de basura para abrirla, haga otro corte en el medio y extiéndala bajo la tomatera con el corte alrededor del tallo. Clávela al suelo o coloque algún objeto encima para evitar que el plástico se vuele. O bien, cubra con un mantillo de material orgánico (abono) para reducir las fluctuaciones de humedad y temperatura del suelo. No plante tomates en un suelo de poco drenaje. Mantenga el suelo uniformemente húmedo y no lo abone con un fertilizante con alto índice de nitrógeno. Hacia el final de la temporada, las tomateras pueden llegar a producir fruta que no tenga pudrición de la punta floral.
Monterey Lawn and Garden Products vende un producto llamado "Foli-Cal". Cuando se lo pulveriza sobre la planta de tomate, le otorga una dosis rápida de calcio. Está disponible por internet en www.montereylawngarden.com.
6. Flores de petunia que desaparecen misteriosamente
Las petunias, los geranios y otras plantas son a menudo atacadas por gusanos del tabaco. Los gusanos convierten a estas plantas en sus propios restaurantes. Estos gusanos son larvas de la polilla marrón. La polilla sale en el verano y pone huevos en las petunias y los geranios de su jardín. De los huevos salen gusanos diminutos que son apenas visibles.
Estos gusanos son inteligentes, se esconden durante el día de los ojos curiosos y hambrientos de los pájaros. Prefieren las flores tiernas y jóvenes de las petunias y, como con los geranios, comienzan a comer las hojas cuando ya no hay capullos. A menudo el primer síntoma de invasión de los gusanos es cuando las petunias tienen un pequeño orificio en la mitad de la flor. Pronto se comen toda la flor y las petunias parecen no tener ninguna flor. Los gusanos son voraces. Comen casi constantemente cuando llegan a tener un tamaño perceptible.
Además de que las flores no llegan a abrirse y de la existencia de agujeros en los capullos u hojas, fíjese en los excrementos en forma de bolitas marrones o negras que el gusano deja en las hojas. Esta es una señal de que hay gusanos presentes en sus geranios o petunias.
Para controlar a los gusanos, se pueden rociar los botones sin abrir de los geranios cada semana con Orthene, insecticida sistémico, cerca de sus tallos y hojas. Cuando rocíe las petunias, cubra toda la planta. La sustancia la protegerá por dos semanas.
Si prefiere un método natural, rocíe los geranios o petunias totalmente con Bt, (Bacillus thuringiensis), una bacteria que ataca a los gusanos. Tan pronto como los gusanos comienzan a comer las flores, las hojas o los botones rociados con Bt , estos dejan de comer pero demoran unos días en morir. Tenga en cuenta que el Bt tiene poco efecto residual y se debe usar con frecuencia y en forma regular para controlar a los gusanos. Hay que estar muy atento para detectar a los gusanos jóvenes y rociar la planta de inmediato.
7. Hojas de ficus que se caen repentinamente
A la ficus benjamina o Matapalo, una planta doméstica muy común, no le gusta que la cambien de lugar, que la coloquen en un cuarto fresco, ni que la rieguen con agua fría. Si la casa no tiene suficiente humedad o está en un lugar con mala iluminación, va a perder la mayoría de sus hojas repentinamente en señal de protesta.
Por lo tanto, riegue a la caprichosa Ficus con agua a temperatura ambiente, colóquela sobre un plato de dos pulgadas de profundidad lleno de grava y agua para aumentar la humedad y háblele todas las mañanas, pero nunca jamás utilice agua proveniente de un ablandador de agua.
Riegue a la Ficus con un chorrito de agua cuando aproximadamente una pulgada de la superficie del suelo se seca. A la Ficus no le gusta el suelo empapado, aunque tampoco le gusta tener los pies completamente secos. Pruebe la humedad del suelo metiendo el dedo por la superficie, y si está húmedo cuando lo saca, no agregue más agua. Absténgase de regarla en un horario estricto; guíese por este método y la Ficus lo adorará.
Alimente a su Ficus una vez por mes (o siga las instrucciones del recipiente de alimento para plantas domésticas), cuando aparecen nuevas hojas; pero cuando está inactiva y no aparecen nuevas hojas, no la alimente. Su Ficus pronto tendrá un nuevo grupo de hojas, así que tenga paciencia y pronto disfrutará de nuevas y bonitas hojas.
8. Lepra del melocotonero
La lepra del melocotonero ataca tanto a los melocotones como a las nectarinas. Otros árboles y plantas que son atacados por esta enfermedad son el aliso, el albaricoque, la azalea, el abedul, la camelia, el cerezo con flores y frutos, el olmo, el helecho, el arce, la nectarina, el roble, el ciruelo, el álamo, el rododendro y el sauce.
La lepra del melocotonero sólo puede prevenirse al rociarse los árboles en el otoño después de que caen las hojas, y nuevamente en la primavera antes de que los botones comiencen a hincharse y abrirse. Una vez que los botones de los árboles se abren, no hay "cura" para la lepra del melocotonero.
El único pulverizador realmente eficaz es el fungicida a base de cobre. Lilly-Miller Microcop, con Sta-Stuk, es un producto que se consigue con facilidad. Microcop es el fungicida; Sta-Stuk es un coadyuvante que hace que el producto pulverizado se adhiera a la superficie de los retoños desnudos.
Para poder comprender la razón por la cual no existe cura para la enfermedad, hay que saber cómo es que el organismo patológico infecta al árbol. La enfermedad es causada por un hongo llamado Taphrina deformans, el cual ataca tanto los melocotones como a las nectarinas. El árbol se infecta tan pronto los botones empiezan a hincharse en primavera. Las esporas fungosas son transportadas por el viento, o llevadas de la corteza a los botones por las lluvias. Más tarde, las hojas infectadas desarrollan una capa de esporas de color blanco grisáceo, que a su vez son transportadas por el viento a la corteza, y permanecen allí hasta la próxima primavera para invadir la planta huésped, su melocotonero. Una vez que penetra en la hoja infectada, no hay forma de eliminar el hongo.
La infestación puede resultar tan grave que llegue a provocar la caída de las hojas. Los frutos pueden ser escasos, y aquellos que se desarrollen pueden mostrar lesiones protuberantes irregulares o rugosas. Los árboles infectados se debilitan mucho debido a la pérdida prematura de las hojas, que son las partes del árbol que producen el alimento. La enfermedad empeora cuando llueve mucho en primavera.
Durante años, muchos árboles lograrán superar una infestación grave, si se inicia un programa de pulverización en el otoño siguiente a la aparición de la enfermedad, y luego se fumigan antes que los botones broten en primavera. Estos árboles se recuperarán y producirán buenos frutos en verano.
9. El calabacín tiene muchas flores, pero no tiene calabaza
Cuando la polinización es insuficiente, los cayotes, calabazas o pepinos producen pocos frutos o no producen ningún fruto. Hay dos tipos de flores, la flor macho y la flor hembra. La flor macho es la primera en florecer y las flores hembra florecen poco después. A veces pierden la sincronización y el polen de la flor macho nunca llega a la flor hembra.
Cuando el polen de la flor macho no llega a la flor hembra, esta última produce una protuberancia que se asemeja a una fruta pequeña. Como no fue polinizada, la fruta no llega a la madurez y muere.
Casi nunca es demasiado tarde para obtener una cosecha de calabacín. Sólo tiene que tener paciencia y esperar que la polinización ocurra.
10. Hojas de plantas de tomate que se marchitan y mueren
Los tomates son atacados por hongos que habitan en el suelo, ya sea el marchitante Verticillium o el por el Fusarium, que provoca amarillamiento foliar. Éstos ingresan a la planta de tomates a través de las raíces. Hacen que las hojas se sequen, se marchiten, se ondulen y/o se tornen amarillas y mueran, generalmente comenzando desde la parte inferior hacia arriba. Estos hongos son persistentes en el suelo; duran años y no hay manera de controlar la enfermedad. No plante tomates nuevamente en el mismo lugar de su jardín. Destruya las plantas con infecciones graves y deséchelas en la basura. No las use como abono. Generalmente, todo fruto producido por una planta infectada es pequeño, deforme e insípido.
Cuando compre plantas de tomate, asegúrese de que en la etiqueta figure que la variedad es "VFN Resistant" (Resistente a VFN). La VF significa resistencia al Verticillium o Fusarium, enfermedades que atacan al tomate; la N significa nemátodos.
Las hojas que se tornan amarillas y se caen también pueden ser una consecuencia del ácaro tostador, un insecto microscópico. Controle los ácaros mediante la pulverización de la planta con sulfuro soluble, y asegúrese de que el revés de las hojas quede totalmente cubierto.