Entendiendo los Pesticidas
Por Bob Chapman
"Pesticida" es un término amplio usado para designar cualquier sustancia que elimine plagas tales como los insectos (insecticida), hongos (fungicida), ácaros (acaricida), malas hierbas (herbicida), babosas y caracoles (moluscicidas), nemátodos (nematicidas) y bacterias (bactericidas).
Durante siglos, desde que el hombre evolucionó de su existencia nómada a la fase de cazador-recolector, y de ahí a una sociedad agraria, los campesinos y los cultivadores de vegetales en huertos domésticos lamentaron el hecho de que muchos insectos devoraban sus cosechas, provocando a menudo situaciones de hambruna y hasta la muerte de sus seres queridos, por la pérdida de las cosechas.
PESTICIDAS ORGÁNICOS
Durante siglos, desde que cultivar productos alimenticios se convirtió en la principal forma de sobrevivir, los campesinos han intentado usar muchas plantas o sus extractos para erradicar los insectos y las plagas que devastan sus cultivos. Un pesticida orgánico (natural) es uno cuyos componentes pueden encontrarse en plantas, animales o minerales, o cuya acción es un resultado de un proceso biológico, como el Bacillus thuringiensis, más comúnmente conocido como "Bt".
Tenga en cuenta que un pesticida "orgánico" o "natural" no significa que sea inofensivo para los seres humanos, si el concentrado o su aspersión se inhala, se traga, entra en contacto con los ojos o la piel, o se utiliza de forma incorrecta.
Insecticidas (no están en orden de popularidad o de uso)
Aceites Hortícolas. Aceite hortícola (producto del petróleo altamente refinado, como el Volc Oil), aceite mineral, aceite de ajo, aceite cítrico y aceite Neem (conteniendo azadirachtin, de las semillas del árbol neem de la India y Africa), son ampliamente usados por los jardineros orgánicos. Los aceites sofocan al insecto y tienen que hacer contacto con el insecto y cubrirlo, para que sean efecivos. El uso de algunos aceites también parece tener ciertos efectos fungicidas.
Jabón Insecticida (no es un verdadero jabón, sino las sales de potasio de los ácidos grasos que se encuentran en la grasa animal y en los aceites vegetales). Algunos usan mezclas de detergentes caseros. Los jabones, ya sean productos comerciales o caseros, entran en el sistema respiratorio de los insectos, provocándoles el colapso y la muerte.
Cebadilla. Se hace con las semillas de la planta Schoenocaulon officinale de Venezuela, la cual contiene alcaloides. Se usa en forma de polvo. Moderadamente tóxica para las abejas, los mamíferos y causa violentas reacciones alérgicas en individuos susceptibles. Resulta efectiva en un amplio rango de insectos en estadío de larva o adultos.
Ácido bórico. Muy efectivo cuando se combina con una comida que atrae hormigas y cucarachas. Existen trampas fabricadas comercialmente con este producto, o usted puede hacer la suya propia.
Riania. Se extrae del arbusto Ryania speciosa y se vende en forma de polvo. Es recomendada como insecticida de espectro amplio. Se encuentra a menudo en mezclas de riania, piretrina y rotenona.
Rotenona. Extraída de una variedad de plantas y muy popular en otros tiempos, pero a causa de la disponibilidad de nuevos productos y de la naturaleza letalmente venenosa de la rotenona, ahora apenas se utliza.
Piretrinas o Pyrethrum. Las margaritas del Pyrethrum (Chrysanthemum cinerarariifolium y C. coccinium) contienen compuestos que matan a los insectos por contacto. Las piretrinas son insecticidas muy efectivos, de amplio espectro y pueden usarse con seguridad en el jardín, en vegetales o árboles frutales. Estos aerosoles y polvos a menudo están mezclados con sulfuro y otros compuestos, que les confieren propiedades fungicidas, o con otros insecticidas botánicos. Los productos que contienen piretrinas son muy comunes.
Sulfato de Nicotina. Conocido durante décadas por jardineros y campesinos como Black Leaf 40, este insecticida altamente venenoso se extrae de una variedad de tabaco seleccionada por su elevado contenido de nicotina. La nicotina es altamente tóxica para los mamíferos, cuando se ingiere o se absorbe a través de la piel. Usted debe usar ropas protectoras, incluyendo guantes, lentes protectores y un respirador, cuando esté fumigando con este insecticida.
Cal. Un insecticida muy antiguo. cuando lo esté aplicando, use un atuendo protector, incluyendo guantes, lentes protectores y un respirador , para prevenir la inhalación del polvo.
Amoníaco. El amoníaco casero se usa para controlar muchos insectos, pero evite utilizarlo cuando el clima es caliente. El amoníaco puede dañar las hojas de algunas plantas, así que haga una prueba antes de usarlo.
Quassia. Se extrae de la madera y la corteza de la Quassia amara o del árbol Bitterwood. Típicamente, la corteza y las astillas de madera se esparcen sobre el suelo o se trituran para producir aerosoles.
Alcohol. El aerosol que contiene 70% de alcohol isoproplíco (alcohol para fricciones), se usa en exteriores e interiores, en plantas caseras de hojas enceradas, controlando muchos insectos succionadores.
Trampas de Atracción: Estos productos naturales, usualmente feromonas sexuales, son las señales químicas usadas por los insectos para atraer parejas. Las trampas de atracción se usan para atrapar insectos y como una manera de interrumpir el ciclo de apareamiento(las trampas emiten una gran cantidad de olores, haciendo más dificil para los machos encontrar a las hembras).
Bacillus thuringiensis (comúnmente llamado "Bt"). Probablemente el control biológico más ampliamente usado (existen más de 35 variedades de esta bacteria). Después de que se fumiga el Bt sobre las plagas que infestan la planta (incluyendo el falso medidor del repollo, larva del gusano de la manzana, gusano importado del repollo, gusano de las yemas del abeto, polilla dorso de diamante, larva de polilla gitana, gusano del cuerno y otras), las orugas lo ingieren cuando se alimentan. No mata al insecto o larva inmediatamente, pero éste deja de alimentarse. Puede vivir por varios días más, pero muy pronto se oscurece, muere y cae a la tierra.
FUNGICIDAS ORGÁNICOS
Mohos, costras, podredumbres y royas desfiguran muchas flores, arbustos, árboles frutales y de sombra. Los campesinos y jardineros han usado algunos fungicidas durante años, mucho antes que se desarrollaran los fungicidas inorgánicos. Lo mismo que con los insecticidas, tenga precaución al usarlos, y siga estrictamente las indicaciones impresas en la etiqueta.
Azufre. El azufre, de uso muy antiguo, se emplea para controlar los insectos y también como fungicida. Se considera un fungicida protectivo. Se vende en polvo (conteniendo una pequeña cantidad de arcilla o talco para mejorar su capacidad de espolvoreado), y es un polvo húmedo (tiene un agente humedecedor añadido). No use azufre cuando la temperatura sobrepase los 80 grados F. Utilice solamente rociadores plásticos, porque el azufre corroe los metales. Use indumentaria protectora cuando lo aplique, ya sea en polvo o aerosol.
Azufre de cal. Cuando se añade cal al azufre, se incrementan las cualidades fungicidas. La cal hace que el azufre penetre los tejidos, convirtiéndose en un erradicante, matando las esporas de hongo recién germinadas. Esta adición tiene una desventaja: la posibilidad de dañar la planta. Pruebe el aerosol (o el polvo) en una pequeña sección de la planta. No lo utilice cuando las temperaturas sobrepasen los 85 grados F. Cuando lo aplique, use indumentaria protectora, incluyendo guantes y lentes protectores.
Mezcla Bordeaux. Este anticuado fungicida es una mezcla de sulfato de cobre y cal hidratada. Se usa como un aerosol o en forma de polvo húmedo y tiene propiedades de insecticida y repelente de insectos. La Mezcla Bordeaux controla muchas enfermedades de las plantas, tales como mohos, herrumbres, retorcimiento de las hojas, el tizón y algunas enfermedades bacteriales. Lea y siga las instrucciones de la etiqueta cuidadosamente, evitando usarla cuando las temperaturas son inferiores a 50 grados F. y haga pruebas para prevenir posibles daños al follaje.
Bicarbonato de Sodio. Utilizado como un erradicante, mata a los organismos que infectan a una planta, al tiempo que actúa como un protector. Sus cualidades se mejoran con el uso de aceite hortícola en proporciones iguales y mezclado con agua.
Cobre. Ha sido usado desde la invención de la imprenta como pesticida, exhibiendo propiedades tanto fungicidas como herbicidas. El cobre desactiva el sistema enzimático en hongos, algas y plantas. El cobre es tóxico para los seres humanos y otros mamíferos, entonces se recomienda el uso de indumentaria protectora cuando lo aplique.
Mantillo de té. Una solución preparada con mantillo terminado, abono con base de estiércol, realiza la doble función de alimentar las plantas y servir como fungicida. Se dice que el té le gana la competencia a los más problemáticos hongos, tales como el moho polvoriento y el izón botrítico, al inhbir su crecimiento.
Nematicidas orgánicos
Quitina. La quitina se encuentra en las conchas marinas, y causa un incremento en los beneficios del suelo. Esto, a su vez, produce una enzima que destruye los huevos y larvas de los nemátodos. Es necesario añadir un fertilizante orgánico con un contenido de nitrógeno, para ayudar a la alimentación del suelo, ya que al descomponerse las conchas marinas usan todo el nitrogeno disponible. La quitina puede utilizarse en todas las plantas ornamentales, árboles frutales, de nueces y en el césped.
PESTICIDAS INORGÁNICOS
Los científicos, reconociendo la desesperada necesidad de superar los daños que los insectos y plagas causan a los campesinos y jardineros, desarrollaron pesticidas que erradicarían o limitarían los insectos y enfermedades que dañan o arruinan sus cultivos.
Un pesticida inorgánico (sintético), es uno cuyos componentes son manufacturados y no aparecen u ocurren normalmente en la Naturaleza. Estos maravillosos y poderosos químicos, desarrollados durante las décadas pasadas para combatir a muchas plagas de jardín, hacen un trabajo fantástico en el control de las mismas.
NOTA: Deben tomarse precauciones al usar o fumigar con estos pesticidas. Siempre siga las instrucciones y tome todas las precauciones anotadas en la etiqueta. Muchos de estos pesticidas pueden causar daño cuando el concentrado o aerosol entra en contacto con la piel, cae dentro de los ojos, o es inhalado o ingerido accidentalmente.
Insecticidas. Estos productos matan un amplio rango de insectos, ya sea por contacto o por ingestión por parte del insecto objetivo. Los insecticidas más comúnmente hallados son acefato (Orthenex), carbaryl (Sevín), Malatión, Imidicloprid (Control de Insectos en Árbol y Árbusto), o piretroides (versiones sintéticas de las piretrinas de origen botánico, incluyendo ciflutrina y permetrina).
Miticidas. Los ácaros no son verdaderos insectos, porque tienen ocho patas, no tienen antenas ni verdaderas mandíbulas. Aunque son de tamaño casi microscópico, pueden causar mucho daño. Entre los más conocidos figuran la araña roja, el ácaro "russet" (o herrumbre) y el ácaro rojo de los cítricos. Los aerosoles a base de etión, un fosfato orgánico, se usan comúnmente para controlar los ácaros.
Herbicidas. Estos químicos matan yerbas y plantas al interrumpir una fase de su crecimiento. Algunos son selectivos, matando sólo un cierto tipo de yerba (de hojas anchas, césped), mientras que otros matan cualquier cosa que entre en contacto con la fumigación. El Glyfosato (Roundup, etc.), el amonio glufosinado (Finale), el sethoxydim (Grass Getter), 2,4-D/2,4-DP (Brush Buster), y el triclopyr (Brush Killer) se encuentran actualmente en el mercado.
Fungicidas. Los mohos polvoriento y herrumbroso de las rosas y de muchas otras plantas populares, causan descoloración y deformación (torcedura) de las hojas. En algunos casos, una infección fungosa puede causar la pérdida completa de las hojas (defoliación). Existen cientos de hongos conocidos que atacan las plantas, ya sea sobre la tierra o a través de las raíces de plantas susceptibles (por ejemplo el hongo de las raíces del roble). Los compuestos de sulfato de cobre tribásico (Micro-Cop y Liqui-Cop) son ampliamente usados como fungicidas.
Moluscicidas. Las carnadas para moluscos pueden presentarse en forma granulada, líquida o en pequeñas píldoras. Usualmente contienen metaldehyde, un producto químico que deshidrata a las babosas y moluscos cuando lo ingieren.
Bactericidas. La bacteria causa gomosis en los árboles de frutas y nueces. Estos animales microscópicos tambien pueden atacar muchas flores, arbustos y árboles en el paisaje y en las plantas domésticas. El sufato de cobre tribásico (Micro-Cop) ayuda a controlar muchos brotes, pero algunas infecciones bacteriales se resisten a ese control.
Nematicidas. Los nemátodos son lombrices microscópicas que viven en el suelo, alimentándose de las raíces de las plantas, dañándolas y atrofiándolas. Unas pocas especies se alimentan de los tallos y las hojas de las plantas. Las infecciones críticas pueden conducir a la muerte de una planta, debido a su incapacidad de absorber suficientes cantidades de humedad y nutrientes. No existen productos en el mercado para uso doméstico en control de nemátodos. La esterilización del suelo se usa algunas veces para controlar los nemátodos.
USAR LOS PESTICIDAS SABIAMENTE
-Los insectos y las plagas pueden desarrollar una resistencia a muchos pesticidas, tanto orgánicos como inorgánicos. Los jardineros pueden tener necesidad de alternar entre diferentes pesticidas, si los insectos o las poblaciones de hongos no parecen ser afectados o reducidos por los venenos utilizados.
-Antes de usar los pesticidas, lea cuidadosamente y más de una vez las instrucciones y precauciones. Use toda la indumentaria protectora recomendada en la etiqueta.
-Use todos los pesticidas sabia y frugalmente. Cuando los pesticidas inorgánicos salieron al mercado por primera vez, los jardineros hubieran querido fumigar todo el paisaje "de cerca a cerca" sin tomar en cuenta las consecuencias de sus acciones. Fumigue solamente el insecto, hongo o planta que es su objetivo eliminar.
-Algunos pesticidas son tóxicos para los pájaros, las abejas, los peces y algunos mamíferos. La etiqueta le dirá si es así. Al usar pesticidas caseros, esté advertido de sus daños potenciales.
-Desafortunadamente, los insecticidas no distinguen entre "buenos" y "malos", y muy a menudo erradicamos también insectos inofensivos o beneficiosos cuando usamos un insecticida.